Los Dones y la Misión de la Iglesia

    

    Los dones espirituales son un tema muy relevante para la iglesia porque gracias a ello, la iglesia subsiste en la práctica. Necesitamos conocer más sobre esto con la finalidad de involucrar más personas en el reino de Dios. Veamos algunas cosas sobre esto.


Dios es el dador absoluto

    La Biblia presenta a Dios como el dador de todo lo bueno (Sant. 1:17,18) y de forma especial como el dador de los dones espirituales (1 Cor 12:4-6). Aunque los dones espirituales no son las únicas capacidades que tenemos, igualmente Dios es el dador no solo de nuestros dones sino también de nuestros talentos. Esto debería ser un reconocimiento humilde de nuestra parte a la bondad de Dios.


Todos recibimos dones

    Otra verdad plasmada en las Escrituras es que todos los que un día nos entregamos a Dios recibimos dones. Es decir no existe desde la perspectiva divina que un creyente no tenga dones, no reconocer esto es hacerle a Dios mentiroso. Adicionalmente se nos dice que el Espíritu da dones como él quiere (1 Cor 12:11). Dependemos de él para servir.


Son dados para el servicio

    Los dones son dados con el propósito de edificar, nutrir y fortalecer el ministerio (1Cor 12:7; Ef 4:11,12). En última instancia los dones son dados para servir. La iglesia de Dios en esta tierra debe revelar  a través de los dones las bondades de Dios y el ejercicio orgánico de su pueblo.


Están subyugados al Espíritu Santo 

    Aunque los dones espirituales son dados para cada creyente, no es de forma independiente como funciona, sino de forma subyugada al Espíritu Santo (Lc 11:13). El uso de los dones Espirituales requiere un reconocimiento de nuestra dependencia, de nuestra obediencia y santidad al Espíritu Santo. No basta con querer actuar necesitamos consagración al servicio de Dios.


Crecen al ejercerlo 

    Los dones nunca crecerán sino lo ejercemos. El ejercicio de los dones en consagración a Dios hará no solo que nuestros dones crezcan sino que podamos recibir otros (Mt 25:29). Los dones no son nuestros sino de Dios y el obrara en aquellos que están dispuestos a servir en dependencia de él. Sirvamos con todo el corazón y él se encargará de suplir todo lo que nos falta.

    En esencia los dones espirituales son un regalo de Dios dado a su iglesia y en consecuencia un regalo de Dios para usted. El almacén de bendiciones de Dios está a nuestro alcance. Solo seremos beneficiados si buscamos al Espíritu Santo para pedir su presencia y compañía en la búsqueda de atender las necesidades. Que el Espíritu Santo  nos guíe a usar nuestros dones para la gloria de Dios.


Basado en Mark Finley, Posibilidades ilimitadas en Hacer amigos para Dios: El gozo de participar en la misión, Guia de Estudio de la Biblia, 3er Trimestre, 2020

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